LO QUE QUEDA DE ROSA (Alberto Meléndez)

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Lo que queda de Rosa son dos manos ajadas. Sus dedos retorcidos recuerdan sarmientos casi secos de su tierra natal. Sus piernas, en cambio, aparecen grotescamente hinchadas como si fueran de otro cuerpo.

De Rosa queda también su boca, arrugada en sus comisuras, que parece encogerse hacia adentro tirada por una fuerza invisible.

Lo que queda de Rosa es una mirada gris. A veces brilla de un modo mágico cuando escucha a su nieto, o cuando le muestran fotos de su pasado. Pero enseguida vuelve a un resplandor opaco, a su mirar sin ver.

Lo que aún queda en Rosa son recuerdos mudos, sin palabras. Una cabeza que en su tiempo fue lúcida y ahora parece aletargada como por encanto de un mago cruel.

Lo que queda de Rosa es su corazón. Galopa a veces, marcando en el cuello de Rosa su ritmo frenético. Otras veces descansa, acoplando su tic-tac al del reloj del salón. Un corazón que dicen «insuficiente». Cansado de tanto amar. O cumplida ya con creces su función de amar.

Lo que queda de Rosa no hace. No dice. No mira. Es un cuerpo inerte que espera y acoge. Que solo espera y acoge.

Pero lo que queda de Rosa es Rosa. En ella está todo lo que pasó por ella. El sol de los viñedos, las risas de sus hijos y de su nieto. Los duelos, las dichas. Las ideas, los sueños. Los proyectos, los miedos.

Lo que queda de Rosa es Rosa. Completa, entera, inmensa, eterna.

Agradezco profundamente a su familia que me haya permitido acompañarla ahora. Porque entre todos crecemos con Rosa y cuidamos a Rosa. Entera.

Lo que queda de Rosa es Rosa.

Gracias Cata por animarme a escribir esto. Por ser y ayudarme a ser.

4 comentarios sobre “LO QUE QUEDA DE ROSA (Alberto Meléndez)

    Cata escribió:
    26/04/2022 en 06:55

    Tal cual!!! Es Rosa!! Entera!!! Con su vida I lo vivido!!! Y es as con cada persona q tenemos el privilegio de acompaña!!!
    Gracias Alberto por poner palabras a lo que sentimos y además visualiza el sentir de las familias!! 🤗

      albertoenblogalta respondido:
      26/04/2022 en 07:24

      Gracias Cata por ayudarme a poner palabras a esto.
      Un beso.

    Jara escribió:
    26/04/2022 en 09:48

    Ayer me encontré con una mujer que está en tratamiento con quimioterapia. Iba con un pañuelo cubriéndole la cabeza y la mascarilla cubriéndole la cara. La reconocí por la voz. Una voz preciosa, de narradora de historias.
    Se emocionó porque la recomociera.
    Me emocioné con ella. Yo también me sentí reconocida. Se lo dije.

    Alberto, qué regalo es para el.otro sentirse reconocido en quién es y no en.qué puede.

    Cuántas veces decimos y oimos «lo que era yo»…

    Mil gracias por lo escrito y gracias infinitas porque Rosa, que siempre es Rosa, no tenga duda alguna de ello cuando se refleja en tu mirada…

    El valor de ese momento…

    Abrazo circular, a lo Bayés

      albertoenblogalta respondido:
      26/04/2022 en 11:50

      Bueno «amiga Jara». GRACIAS.
      Reconocernos significa dejar de ser yo quien te nombro a ser yo quien acepto y acojo lo que eres. Poner nombre es dominar. Reconocer tu nombre es empezar a quererte.
      Un beso Belén!!!

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