CIENCIA Y CONCIENCIA EN LA RECETA (Maxi Gutiérrez)

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He participado en un curso de actualización en el tratamiento de un grupo de enfermedades muy frecuentes en atención primaria. No suelo frecuentar estos espacios donde habitualmente un “experto” en un órgano o sistema corporal con cierta des-ubicación de lo que es la atención primaria y de las necesidades de los médicos de familia acude a enseñar sus quehaceres pero, me animé. Por supuesto era un curso libre de humos industriales promovido y financiado por Osakidetza.

Pocas sorpresas ni en el fondo ni en la forma. Un esquema correcto y clásico. Un repaso exhaustivo de cada familia de fármacos con sus indicaciones, dosis, contraindicaciones, efectos secundarios… Nada que objetar y además, reconocer que descubrí alguna cosa que debo modificar y alguna otra que puedo empezar a poner en práctica.

En ese tiempo obligado y amable de intercambio de información en forma de preguntas (a otra cosa, no nos atrevemos) sólo dos respuestas fueron suficientes para causarme gran decepción:

7155714879_91b62d0629 1. Ninguna justificación de peso ni de ciencia para indicar un fármaco clásico y suficientemente conocido frente a otro que con una modificación en su estructura molecular (lo que los entendidos llaman enantiómeros). Ni un artículo, ni una referencia, ni un solo dato. Sólo hablar de conjeturas y experiencia clínica personal con los pacientes. Me parece poco serio cuando es un tema controvertido en muchos foros y valorado en muchos comités, entre otras cosas porque la salida al mercado del segundo coincidió con la pérdida de la patente de la molécula original haciendo sospechar claros intereses económicos.

medications-257341_640 2. La segunda hace referencia a un cuestionamiento sobre la indicación de uno u otro fármaco en relación al precio en el mercado. Sorpresa mayúscula del ponente ante la pregunta y reconocimiento claro y explícito que es un tema que desconoce. ¿Es posible que ni por mera curiosidad uno se pregunte por el precio de lo que prescribe? ¿No es incumbencia del prescriptor de un medicamento saber lo que le cuesta al paciente y al sistema sanitario? ¿El precio de un producto no es un criterio importante para valorar la indicación del mismo? Y especialmente en este contexto de crisis ¿no preocupa que un paciente deje de tomar un determinado fármaco porque no puede soportar el pago del mismo?

Y por otra parte, en atención primaria recibimos periódicamente informes cualitativos y cuantitativos de nuestra prescripción. Nuestros indicadores de calidad van en relación a ello, y me parece razonable que así sea (independientemente de que esos indicadores sean más o menos adecuados). ¿Nadie controla el gasto de la atención especializada hospitalaria o de la Salud Mental? y, si lo controla ¿no lo comunica? o ¿no plantea unos indicadores que tengan en cuenta el coste de la prescripción?.

Si es así, éste es un sistema injusto que no trata por igual a todos los profesionales y no vela por la tan cacareada sostenibilidad de un sistema que parece estar exento de ciencia y de conciencia en algunos niveles.

Manifiesto mi compromiso con el aprendizaje continuo y mi necesidad de formarme  con los que saben bastante de un tema pero, sospecho de “los que vienen a darme clase”, a “decirme lo que tengo que hacer” o peor “a contarme lo que no tengo que mandarles”.

Me gustan mis compañeros que comparten su saber conmigo. Los que se sientan en la misma mesa y discuten los casos con ciencia (por suerte, de eso saben mucho) pero, que también cuentan con el enfoque amplio de la persona en su conjunto, de sus situaciones y de sus condicionantes (de eso, conocemos más los de atención primaria). Me gustan los profesionales bien equipados de ciencia y de conciencia. Me gustan porque aprendo y comparto.

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10 comentarios sobre “CIENCIA Y CONCIENCIA EN LA RECETA (Maxi Gutiérrez)

    Fernando escribió:
    24/04/2014 en 15:56

    Cada vez estoy más convencido que los “especialistas” tienen que estar a la escucha de los “generalistas” (no se si se entiende bien), al igual que los “generalistas” prestamos mucha atención a los especilistas. Unos y otros tenemos mucho que aprender del bien hacer de cada uno

      maxigutierrez respondido:
      25/04/2014 en 00:48

      Así es Fernando, es necesario que haya personas que profundicen mucho en un tema pero, los que abordamos el conjunto y los contextos somos imprescindibles. Valorar y respetar a cada uno en lo que hace es fundamental para poder hacer un trabajo en conjunto.

    albertoenblogalta escribió:
    24/04/2014 en 19:45

    Ya es hora de que tengamos criterio en Atención Primaria y no estemos siempre esperando a que nos digan lo que tenemos que hacer. Nuestros compañeros de la hospitalaria (los “majos”) aceptan de buen grado que les demos nuestra visión, también la del gasto. Con el resto, pues nada. Pero también ocurre lo mismo en nuestra “casa” AP, ¿o no?

      maxigutierrez respondido:
      25/04/2014 en 00:38

      De todo hay en todas partes, bien lo sabemos. Es difícil generalizar. Puedo sentarme y entenderme con muchos compañeros hospitalarios (a veces más que que con el que tengo en la consulta de al lado) y los más beneficiados son los pacientes que atiendo.

    Perry Meisson escribió:
    24/04/2014 en 21:37

    Bienvenidos al sistema sanitario sostenido por los/as médicos de atención primaria que prescriben por principio activo, medicamentos genéricos y pagan su formación/publicaciones/libros de su bolsillo, mientras que sobre ellos zapatean los/as especialistas que trabajan en el hospital, que prescriben por nombre comercial y sus congresos y cursos de formación son pagados por marcas comerciales; no hablemos de los momentos de ocio (comidas, cenas, conciertos…) que los/as de Primaria pagan de su bolsillo y los/as hospitalarios reciben de la farmaindustria.

    Y tras esto escuchas que “Mis residentes no van a rotar por atención primaria porque no tienen nada que aprender”. Dejémonos de buenrollismo Primaria-Hospitalaria y pongamos los puntos sobre las íes, el sistema se mantiene gracias al ahorro de atención primaria (que además de putas ponemos la cama), no por los condrosanes que recetan en el hospital.

    Cuando un paciente vuelva a la consulta a pedirle a mi tutora que le quite medicamentos que no puede pagarlos, llamaré a algún compañero/a del hospital a ver si al menos se le indigesta un poco la cena (pagada por un laboratorio claro)

    Como dicen en México “o todos parejos o todos rabudos”

      maxigutierrez respondido:
      25/04/2014 en 00:45

      Claro y ácido. Perfecto para el debate. Nunca indiferente.
      Como le decía a Alberto, de todo hay en todas partes. Ni el sistema lo salva la primaria ni la industria coquetea sólo con la hospitalaria. Aquí que cada uno se revise y “aguanté su vela” asumiendo las consecuencias de lo que hace y, por supuesto, que nuestros gestores tomen cartas ante aquellos que ponen el negocio por encima de la ciencia libres de toda ciencia y conciencia.
      Gracias Perry.

        Perry Meisson escribió:
        25/04/2014 en 07:19

        Querido Maxi:
        en la situación de desplazado interno en la que me encuentro, viviendo en la diáspora sanitaria, recluido en el magnífico y hostil mundo hospitalario (todo ello porque no son capaces de entender que mis rotaciones en Primaria tendrían más provecho), puedo decirte que la práctica de “coqueteo” (“por qué lo llaman amor cuando quieren decir sexo”) es una constante generalizada. No salvemos a todos por dos que “igual” no “coquetean” tanto. Queridos/as Médicos de Primaria… DESPERTEMOS! Exijamos igualdad de trato en indicadores y aguantar “la vela” (sanitaria) entre todos/as.

    Celina escribió:
    25/04/2014 en 09:06

    Supongo que si fuese colega tendría la visión que tenéis los que habéis dejado los comentarios anteriores, o no, no lo sé.
    Pero a mí lo que me preocupa es la visión que tengo como paciente. Me tranquiliza saber que hay “médicos de cabecera” que se preocupan por lo que recetan o sobre por a quién se lo recetan; que tienen en cuenta las posibilidades de esa persona para poder seguir un tratamiento; que se cuestionan la utilización y conveniencia de ciertos medicamentos y que les interpela toda esta situación de “mamonea” entre médicos (me da igual dónde ejerzan) y farmacéuticas.
    La pena es que a uno de los que conozco que lo hacen…. lo tenga tan lejos, porque ya me gustaría a mí que fuese mi médico de familia.
    A seguir contagiando ese espíritu, por favor!!!!!

      maxigutierrez respondido:
      25/04/2014 en 17:53

      Celina, necesitamos la visión de personas no sanitarias que a veces son pacientes. Sois bienvenidas!
      Y cuando quieras te adopto como paciente o puedo hacer de doctor 2.0 por la vía que quieras.
      Gracias por seguirnos.

    csolaguibel escribió:
    26/04/2014 en 18:07

    Pregunta sorpresa¡¡¡¡¿ Prescribiría este fármaco si el paciente tendría que pagarlo en su totalidad?…….A introducir en el algoritmo de decisiones.

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